JENGIBRE SUPERSALUDABLE Y CULTIVABLE EN CASA EN UNA MACETA

RESUMEN:

  • El jengibre es un maravilloso complemento para sus platillos y tiene una amplia variedad de beneficios medicinales de amplio espectro, que incluyen propiedades antibacterianas, antivirales, antioxidantes y antiparasitarias
  • Cultivar su propio jengibre es una forma sencilla de asegurarse de tener siempre a la mano esta maravilla medicinal y le proporcionará algo que no encontrará en el supermercado—el llamado “tallo” de jengibre, que tiene sus propios usos culinarios
  • El tallo de jengibre—el rizoma fresco obtenido del suelo—tiene un sabor cálido, delicado, casi floral, desprovisto de la fuerza habitual del jengibre. A medida que la raíz se seca y desarrolla esa superficie exterior con apariencia de papel, se hace “más picante”
  • Cultivar jengibre es realmente fácil, y lo puede hacer en una maceta, en espacios cerrados, en el exterior o directamente en una cama de vegetales. Todo lo que necesita para comenzar es un trozo sobrante fresco
  • Para que se esparza, comience con un trozo firme y grueso con piel lisa y ojos visibles—pequeños extremos amarillos en el rizoma que eventualmente se convertirán en nuevos brotes. La raíz está lista para ser cosechada en seis a ocho meses

El jengibre es una especia que vale la pena tener a la mano en todo momento. No solo es un maravilloso complemento para sus platillos (y se puede usar en varias bebidas) sino que también tiene una amplia variedad de beneficios medicinales de amplio espectro, que incluyen propiedades antibacterianas, antiviralesantioxidantes y antiparasitarias.

Es una rica fuente de antioxidantes que incluye gingeroles, shogaoles y paradoles, todos los cuales tienen actividad anticancerígena comprobada.1 Además, debido a que el jengibre ayuda a prevenir los efectos tóxicos de muchas sustancias (incluidos los medicamentos contra el cáncer), puede ser útil tomarlo además de los tratamientos convencionales para combatir el cáncer.2

Muestra de los beneficios del jengibre para la salud

El jengibre también ha demostrado que:

  • Mejora la broncodilataciónen personas con asma
  • Mejora los niveles de glucosa en sangre, triglicéridos, colesterol total y colesterol LDL en personas con diabetes. También beneficia a la diabetes al inhibir el metabolismo de los carbohidratos y mejorar la sensibilidad a la insulina3
  • Alivia la cinetosis, náuseas matutinas del embarazo en mujeres embarazadas,4náuseas en general y malestar estomacal

Como té caliente, el jengibre libera los compuestos gingerol y proteasa, lo que genera una descarga de calor reconfortante que en realidad aumenta la circulación cardiovascular.

Sus poderosos efectos antiinflamatorios lo convierten en una herramienta particularmente valiosa para el alivio de todo tipo de dolor. Por ejemplo, la investigación ha demostrado que puede ayudar a:

  • Reducir el dolor de rodilla asociado con la osteoartritis5
  • Disminuir el dolor muscular en atletas6
  • Aliviar el dolor menstrualen las mujeres, con la misma eficacia que el ibuprofeno7
  • Reducir la gravedad de los dolores de cabeza por migraña, al igual que el medicamento Sumatriptan contra la migraña, y con menos efectos secundarios8

Cultive su propio jengibre para un suministro permanente

Cultivar su propio jengibre es una manera fácil y económica de asegurarse de siempre tener a la mano esta maravilla medicinal. Su propio cultivo también le proporcionará algo que no obtendrá en el supermercado—el denominado “tallo” de jengibre, que tiene sus propios usos culinarios. Como lo señaló The Guardian:9

“Los rizomas son de color amarillo mantequilla con un tono rosado y son extraídos directamente del suelo. Su sabor no es picante y seco, sino cálido y delicado—casi floral. Incluso su textura es crujiente y esponjosa, como la de una manzana, lo que resulta en un cultivo que se consume más como un vegetal que como una especia.

Es muy valorado en la región del Pacífico asiático, el tallo de jengibre tradicionalmente se corta finamente y se sirve como un condimento fresco en platillos de pollo o pescado, o se agrega a salsas y ensaladas.

Las finas rodajas son una maravilla cuando se agrega en jugos y bebidas. Báñelo en azúcar para crear un jarabe para los postres de confitería y lo dejara con la boca abierta”.

Los shogaoles son los químicos responsables del “picor” del jengibre, y la diferencia de sabor entre la “raíz” de jengibre regular y el “tallo” de jengibre fresco se reduce al hecho de que este último está casi desprovisto de shogaoles.

Estos químicos se desarrollan a través de una reacción química que ocurre cuando el rizoma comienza a secarse y la piel externa comienza a desarrollar su apariencia de papel. Esta es la razón por la que sería difícil encontrar tallo de jengibre disponible comercialmente. La única manera de obtenerlo es produciendo el suyo y extraerlo cuando lo necesite.

Cómo cultivar jengibre en espacios cerrados o exteriores

Cultivar jengibre es realmente fácil, y se puede hacer en una maceta, en espacios interiores o exteriores o directamente en una cama para jardín. La mayoría de los productores tienden a preferir las macetas, ya que de esa manera es más fácil controlar el suelo y la humedad; además, es fácil trasladarlas si necesita más o menos luz o calor.

Todo lo que necesita para comenzar es un trozo fresco sobrante de aspecto saludable. Lo ideal es, buscar un trozo firme y grueso de piel lisa y ojos visibles—pequeños extremos amarillos en el rizoma que eventualmente se convertirán en nuevos brotes. Aquí hay algunos consejos para producir jengibre.10

Si bien podría cultivarlo en cualquier época del año, tiende a crecer mejor si se planta entre la primavera y el otoño; de abril a mayo suele ser la temporada ideal para cultivarlo al aire libre.

1.Si usa un trozo comprado en el supermercado para producir su jengibre, o si la pieza que está usando parece un poco seca, sumérjala en agua tibia durante la noche.

Si tiene la presión del tiempo, por lo general tres horas de inmersión serán suficientes. Cuando vuelva a plantar una pieza realmente fresca, como un rizoma recién cosechado que todavía tenga el tallo de la planta, puede omitir este paso.

2.Plántelo en una maceta bien drenada con tierra para macetas de calidad y suficiente abono orgánico. California Gardening sugiere usar una proporción de 90 % composta y 10 % mezcla para macetas. The Spruce sugiere agregar lombricomposta. Si usa una mezcla para macetas 5-1-1, asegúrese de agregar un fertilizante vegetal completo.

Alternativamente, puede plantarlos directamente en una cama para jardín, siempre y cuando haya realizado las mejoras apropiadas para la tierra.

Si tiene un pedazo más grande de jengibre, córtelo en trozos más pequeños. Solo presione los trozos de jengibre dentro del suelo, asegurándose de que los ojos se encuentren volteando hacia la superficie y luego cúbralos con una capa ligera de tierra (lo suficiente para cubrir el ojo sin enterrarlo).

3.Riéguelos bien, cubra la maceta con una bolsa de plástico transparente para elevar el nivel de humedad y colóquela en un lugar con luz solar parcial. Acomódela a la sombra con regularidad para mantener la humedad. Si la raíz se seca, su crecimiento se atrofiará para siempre.

Por otro lado, deberá evitar el exceso de riego, ya que un suelo empapado propiciará que se pudran. Por lo tanto, mantenga la tierra húmeda pero nunca empapada. Un sistema de riego por goteo podría ser útil.

The Spruce también brinda el siguiente truco para aumentar el nivel de humedad:11

“Coloque su maceta sobre una bandeja de piedras pequeñas. Mantenga la bandeja llena de agua. De esta manera siempre estará evaporándose y añadiendo humedad directamente al área de la planta”.

Si su suelo está demasiado mojado y necesita que drene mejor, agregue un poco de perlita o vermiculita en la mezcla.

4.Una vez que comiencen a germinar puntas verdes—lo cual puede demorar hasta un mes, dependiendo de la temperatura—retire la bolsa y manténgala en una habitación cálida con suficiente luz natural.

La temperatura ideal es alrededor de 75 grados F. Puede esperar a comenzar a cosechar el rizoma en seis u ocho meses.

Recomendaciones para la cosecha

Si plantó su jengibre durante la primavera, estará listo para ser cosechado en otoño. Aunque puede cavar alrededor del rizoma para verificar su tamaño, la forma más fácil de evaluar si está listo para la cosecha es observar el tamaño de los tallos de la planta.

La raíz está lista para cosechar cuando los tallos han alcanzado una altura de al menos entre 3 y 4 pies. Entre más alta es la planta, más grande es su raíz.

Hay dos opciones con respecto a la cosecha. Puede desenterrar la raíz completa o cortar solo una parte para usarla de inmediato, dejando el resto. Si lo que busca es un “tallo” de jengibre con sabor suave para obtener un toque culinario, extraiga únicamente lo que necesite, ya que la raíz se hará “más picante” a medida que la piel exterior comience a secarse.

Recuerde guardar algunos trozos para volver a producir plantas de jengibre. Seleccione una pieza firme y gruesa y córtela en pedazos más pequeños, como lo hizo antes, o simplemente vuelva a plantar pedazos de rizoma más pequeños aún unidos a los tallos de la planta.

De esta manera, podrá mantener un suministro continuo de jengibre durante todo el año. En los meses de invierno, puede trasladar la maceta al interior de su hogar.

Consejos de almacenamiento

El jengibre fresco se mantendrá durante al menos tres semanas en el refrigerador. Para maximizar su vida útil, coloque una pieza entera sin pelar en una bolsa de plástico resellable; saque el aire y colóquelo en el cajón de las verduras.12 Si la pieza fue cortada o pelada, elimine la humedad con una toalla de papel antes de guardarla.

Si se deja sobre la barra de la cocina, se secará en unos días. Una vez que el jengibre comience a arrugarse, habrá perdido gran parte de su sabor y potencia medicinal.

El jengibre rallado también se puede congelar durante aproximadamente seis meses, ahorrándole un poco de tiempo y limpieza a la hora de cocinar. Para congelar el jengibre:13

  1. Pele y ralle el jengibre
  2. Coloque las cucharadas de jengibre (en cualquier medida que le resulte más conveniente, por ejemplo, porciones de una cucharada o cucharadita) en una bandeja forrada de papel para hornear
  3. Coloque la bandeja en el congelador hasta que las cucharadas estén congeladas, luego transfiera las cucharadas a un recipiente hermético

Cómo usar el jengibre

El jengibre es un complemento versátil para sopas, salsas, escabeches y una variedad de otros platillos, desde manzanas al horno hasta verduras salteadas.

Para aprovechar al máximo sus complejos y ricos sabores, agregue el jengibre al comienzo de la cocción, al igual que al final, y pélelo lo menos posible. ¡Incluso puede usar jengibre en productos horneados y postres! Un artículo en Serious Eats incluye al menos 19 recetas de diferentes postres con jengibre.14

Por supuesto, una taza de té es una de sus presentaciones distintivas, no solo por su agradable sabor, sino también por sus cualidades calmantes y cálidas. Para preparar té de jengibre, solo pele el jengibre y coloque un par de finas rodajas en agua caliente durante varios minutos. Con un poco puede hacer mucho, así que comience solo con una rebanada o dos.

Las siguientes son algunas formas creativas de incluir jengibre en su alimentación.

Pepinillos con jengibre

Ingredientes; Rinde 4 porciones

  • pepinos, pelados
  • 1/2 taza de sal de mar
  • 1 taza de vinagre de arroz integral
  • 2 cucharaditas de stevia, o al gusto
  • 1 cucharadita de sal de mar
  • 1 cucharadita de pimienta negra
  • 6 cucharadas de jengibre fresco pelado y cortado en rebanadas

Procedimiento

  1. Corte los pepinos en finas rodajas y colóquelas en un tazón grande. Con sus manos, mezcle los pepinos con 1/2 taza de sal del mar. Al mezclar, presione ligeramente las rebanadas. Cubra y deje reposar a temperatura ambiente durante una hora. La sal extraerá el contenido de agua de los pepinos.
  2. Vierta los pepinos y el líquido en un colador para drenar. Mientras estén en el colador, use sus manos para exprimir la mayor cantidad de agua posible. Devuelva los pepinos al tazón.
  3. Agregue el vinagre, stevia, sal, pimienta y jengibre. Mezcle para combinar. Cubra y refrigere de 12 a 24 horas.
  4. Retírelos del refrigerador y pruebe. Deberían estar agrios con un poco de dulzura y picor. Ajuste los sabores si es necesario, al añadir más stevia o pimienta. Si tiene un sabor acuoso, escurra un poco de líquido y agregue más vinagre.

 

Receta de kéfir de coco y jengibre

Ingredientes; Rinde 3 vasos

  • cocosfrescos
  • Cultivo iniciador de kéfir (de manera opcional, use una o dos cápsulas de probióticos)
  • 1 cucharada de jengibre finamente rallado

Nota: es importante usar agua de coco fresca extraída de cocos jóvenes. El agua de coco comprada en el supermercado no funcionará ya que está pasteurizada, lo que evitará la fermentación.15

Procedimiento

  1. Abra los cocos al cortar la parte superior de la cáscara por cada lado. Cuele el agua de coco en un recipiente esterilizado y resérvela.
  2. Agregue el cultivo del kéfir o el contenido de las cápsulas de probióticos al agua de coco, luego añada el jengibre. Con una cuchara que no sea de metal, revuelva la mezcla.
  3. Cubra la jarra con una pieza de muselina y tense la tela con una liga. Coloque la jarra dentro de su despensa, o sobre la barra de la cocina en un área oscura durante 24 a 48 horas para permitir que la mezcla fermente. El kéfir estará listo cuando el agua pase de una apariencia blanca relativamente clara a turbia.
  4. Puede probar el kéfir después de 24 a 30 horas de fermentación. Vierta un poco en un vaso—no pruebe directamente de la botella. El kéfir debe tener un sabor agrio, sin rastro de dulzura, como la cerveza de coco. Algunos lotes son más burbujeantes que otros, pero todos son beneficiosos. Si todavía sabe un poco dulce, vuelva a colocarlo en la despensa durante el tiempo de fermentación recomendado restante.